Polonia · Poland

Atraido por el reciente pasado histórico y político del este europeo, he decidido en este viaje hacer una primera incursión en la que antes fuera la república socialista de Polonia, que según me han dicho tiene infraestructura menos desarrollada que los países del sistema occidental, pero con la misma riqueza artística y cultural que caracteriza a Europa. Mis opciones podrian ser encontrarme un viaje en tren desde Köln hasta Berlin, hacer una parada ahi y visitar algunos amigos y luego tomar un tren nocturno hasta Cracovia (el destino que elegi en Polonia) para lo cual tendria que cruzar Alemania compleamente y una buena parte de Polonia. Afortunadamente, después de una larga búsqueda en la web, he encontrado un ticket aereo a buen precio, casi al mismo precio que el tren, con conexión directa desde Colonia hasta Cracovia. Así que ésta vez no habrá Berlín. En el aeropuerto de Bonn, he demorado más tiempo haciendo las filas de chequeo, registro, imigración y todo esto, más que el vuelo mismo. Pero finalmente... el pequeño avión tocó suelo polaco, y nuevas historias vienen desde la otra Europa.





Cracovia· Todo cambio desde el principio. Como si una pelicula empezaba a exhibirse, así empezaron a llegar las primeras imagenes de Polonia, en un lugar guardado entre bosques, con mucha naturaleza y simplicidad. El aeropuerto de Cracovia sin demasiados complejos tecnológicos, puertos de desembarque y no muy bien iluminado, he llegado y entrado en Polonia con bastante incertidumbre. Mientras me dirijo en el taxi que me lleva desde el aeropuerto hacie el centro de la ciudad, pienso, y siento desde ya una notable diferencia. Un punto medio entre el retraso y el desarrollo, un punto medio entre Guatemala y Alemania digamos. Las personas me ven con curiosidad, cierto interés. Reflexiono mucho. No estoy acostumbrado a ver europeos mas parecidos a nosotros, es decir: si, como somos nosotros.




Las ofertas para alojarse son bastantes, asi que no fue dificil encontrar un hostal donde pasar las primeras noches, muy próximo al centro y con bastantes facilidades. Sin embargo la afluencia de personas pasando por cracovia es tanta, que durmiendo en una habitación colectiva era difícil tener un momento de tranquilidad. Así que encontrar un lugar donde vivir por una temporada era mi próxmia meta, no tan fácil por la dificultad del idioma y sin oportunidad de entender los websites de internet.



Afortunadamente, y como ya dije, las personas en Polonia son cordiales, al menos conmigo lo estan siendo, y desde la primera noche que salí a conocer un poco la vida nocturna de la ciudad logre conocer nuevas amistades, una de las cuáles (Maruszka) me ayudó posteriormente a encontrar una habitación para alquilar por una temporada. Los edificios en esta zona me recuerdan el barrio de Friedeischen en Berlin.



La calle Bonerozka, en donde vivo, en un barrio muy cercano al centro.


La parte baja al entrar en el interior de mi edificio.

No hay comentarios.: